domingo, 22 de febrero de 2026

"LA SOLEDAD DE SONIA Y SUNNY" KIRAN DESAI

 Kiran Desai, una epopeya deslumbrante sobre los conflictos del multiculturalismo

Tras dos décadas sin publicar, la ganadora del Booker construye una novela-océano sobre emigración y la soledad que explora las luces y las terribles sombras de dos culturas contradictorias, y todo lo que habita en su intersección



Sonia Shah, una estudiante india consumida por su introspección, llora al teléfono a las puertas de un crudo invierno, a finales de los noventa, en Vermont. Es una llamada de larga distancia con su familia en Allahabad, los abuelos y la tía, preocupados porque "se siente sola", aunque ya lleva tres años en el noreste de Estados Unidos. Su tristeza no es una abstracción poética, sino una sensación física: la ansiedad le roba el aire para respirar.

Y cuando busca un asidero en la lejana India, el abuelo le da un consejo de una inocencia descorazonadora: «Haz saltos de tijera para levantar el ánimo y luego abre los libros». En este diálogo inicial que plantea Kiran Desai (Nueva Delhi, 1971) se introduce el error de traducción primordial que impregna la relación entre distintas generaciones asiáticas, las que siguen viviendo en el marco cultural original y las que se han convertido en ciudadanos globales.


Para los primeros, incapaces de imaginar el desgaste personal que conlleva expatriarse, los segundos son unos afortunados. Pero aquellos lo ven al revés: "Puede que conociesen el aletargamiento de las tardes muertas de Allahabad, como una marea que se retira y tal vez nunca regrese, que era una forma de soledad», explica la narradora, «pero nunca habían dormido solos en una casa, ni habían comido solos, ni habían vivido en un lugar donde no los conocieran". No comprenden, en suma, que en EEUU, la soledad no es un estado de ánimo que se cura haciendo ejercicio, sino un requisito del sistema: el peaje para la prosperidad es llevar una "vida egoísta". Esa incomprensión mutua, para un sentimiento aparentemente tan simple como la soledad, recorre esta novela de 700 páginas, el destilado de un manuscrito de 5.000.

Un sometimiento cultural

La epopeya de Sonia, que estudia literatura y escritura creativa, es encontrar una voz propia, pero ni siquiera acierta a saber cómo escribir sobre la India sin que parezca que lo hace en inglés para el gusto occidental, algo que vive como una traición. Su vulnerabilidad la convierte en presa de un artista mayor y narcisista, Ilan, a quien conoce en Vermont y seguirá a Nueva York, para extender su visado, gracias a él, trabajando en una galería de arte. El refinamiento intelectual de él actúa como cebo. Es una relación muy desigual en la que el hombre ("un laberinto sin salida con un monstruo dentro al acecho") secuestra la mente y el cuerpo de Sonia para su propio disfrute e inspiración artística.

Bajo su tutela, ella deja de ser un sujeto que escribe (le prohíbe escribir "tonterías orientalistas" sobre monzones, pavos reales y matrimonios concertados, que es lo que irónicamente hace Desai en esta novela) para convertirse en objeto pasivo de la mirada masculina, que ni siquiera logra revertir el ímpetu creativo que le provoca la lectura de Anna Karénina ("un estremecimiento sublime, casi insoportable, le recorría de pies a cabeza mientras leía", sensación que no volverá hasta más adelante, ya en India, con Nabokov). La apropiación por parte de Ilan de un amuleto del abuelo alemán de Sonia -un demonio protector, símbolo de su anclaje espiritual, que ella le presta- es el sello de desposesión que Sonia arrastrará por Delhi, Goa y Venecia. Este proceso de borrado personal es una herida que supurará durante años.

Mientras Sonia se disuelve en el pincel de Ilan, Sunny Bhatia, periodista indio de Associated Press en Nueva York, cuyo primer contacto con EEUU fueron las novelas de Salinger y Vonnegut, vive otra suerte de soledad, como la de alejarse de otros indios, para ser mejor aceptado, o sentirse invisible por su raza. En su caso, sobre todo, la familia es como una fuerza gravitacional marcada por la vampirización emocional de la madre, una viuda de la alta sociedad india, a quien Sunny oculta su pareja "nórdica del Medio Oeste" de padres republicanos ultraconservadores (la visita a Kansas para conocer a los padres de ella es una sección hilarante de humor negrísimo). Cree inocentemente que le resulta más fácil amar a los suyos con un océano de por medio.

La dignidad de ser uno mismo

El atentado contra las Torres Gemelas, tras lo cual se siente bajo el escrutinio social y policial (pierde la invisibilidad, como indio, de la noche a la mañana, le arrebata la poca intimidad que había logrado construir. Al final, para Sunny, todo se reduce a la representación de un papel: para la familia, para el país de acogida, para la novia americana. Tras haber rechazado en el pasado la propuesta de matrimonio que sus abuelos intentaron imponerles a distancia, será finalmente un azaroso encuentro nocturno en el expreso de Delhi a Allahabad lo que una a Sonia y Sunny. Juntos balbucearán una historia de amor enmarañada que debe lidiar con el hecho de que la soledad en Asia es la pena de no ser comprendido dentro de la multitud, mientras que en EEUU es la sospecha de que toda interacción es pura performance.

La verdadera sanación, se sugiere, no es la huida de la soledad, sino aprender a vivirla sin las máscaras que la emigración obliga a ponerse. Sonia y Sunny terminan por reconocer que sus historias son lo único que les pertenece, aunque el mundo intente difuminarlas o borrarlas. Lo que queda es la dignidad de haber intentado ser, al menos una vez, los autores de su propia soledad. He aquí una novela-océano para dar cabida a dos culturas contradictorias, sus luces y sus terribles sombras, y lo que habita en su intersección.



FUENTE:    


LOS LIBROS MÁS VENDIDOS, CASI AL FINAL DE FEBRERO

  Ránking

Los 10 libros más vendidos de la semana

Estas son las novelas y libros de no ficción más vendidos de esta semana



Ya enfilando finales de febrero, por fin las lista de más vendidos se completa casi totalmente con novedades de este 2026. La excepción es Comerás flores, el sonado debut de Lucía Solla Sobral, que narra la turbia historia de amor de una pareja con una gran diferencia de edad. No obstante, cede el primer puesto a la nueva novela de David UclésLa ciudad de las luces muertas, un homenaje a Barcelona que le ha valido al escritor el Premio Nadal.

También en las primeras posiciones destacan Oxígeno, la nueva obra de Marta Jiménez Serrano, que sublima su personal estilo literario en esta novela en la que narra en una intimista primera persona una experiencia cercana a la muerte, y Han cantado bingo, el debut narrativo de la poeta e ilustradora Lana Corujo, que une a dos hermanas unidas por un juego, un volcán y una tragedia.

En el capítulo de novedades de ficción despunta Coloquio de invierno un compendio de diversas historias que, como siempre logra Luis Landero, apelan a lo más hondo e inmutable de la experiencia humana. Asimismo siguen en liza Majareta, la nueva y divertidísima novela del siempre infalible Juan Manuel Gil y Despedidas, el llorado canto de cisne de un Julian Barnes que se despide de la literatura con esta historia en la que hallamos un perfecto destilado de sus grandes temas: la fragilidad de la memoria, el envejecimiento y la conciencia de la finitud, el amor, el deseo, la pérdida y la identidad.

En no ficción hay cambio en lo alto del pódium con la entrada de Instrucción de novicias, algo así como un compendio de filosofía monacal barroca aplicada a la vida moderna coescrito por Ana Garriga y Carmen Urbita, creadoras del pódcast Las Hijas de Felipe. Además, se mantienen en la lista el revolucionario ensayo de Sara TorresEl pensamiento erótico, un texto lúcido y subversivo que propone una mirada alternativa al binarismo heterosexual y una rebelión de los cuerpos y las intimidades; y Reconciliación, las polémicas memorias del rey emérito Juan Carlos I.

LOS 10 LIBROS MÁS VENDIDOS

1. La ciudad de las luces muertas; David Uclés. Destino. 22,90 € (Ficción)

2. Instrucción de novicias; Ana Garriga y Carmen Urbita. Blackie Books. 22 € (No ficción)

3. Comerás flores; Lucía Solla Sobral. Libros del Asteroide. 19,95 € (Ficción)

4. Oxígeno; Marta Jiménez Serrano. Alfaguara. 18,90 € (Ficción)

5. Han cantado bingo; Lana Corujo. Reservoir Books. 18,90 € (Ficción)

6. El pensamiento erótico; Sara Torres. Reservoir Books. 21,90 € (No ficción)

7. Coloquio de invierno; Luis Landero. Tusquets. 21,90 € (Ficción)

8. Despedidas; Julian Barnes. Anagrama. 19,90 € (Ficción)

9. Reconciliación; Juan Carlos I. Planeta. 24,90 € (No ficción)

10. Majareta; Juan Manuel Gil. Seix Barral. 20,90 € (Ficción)


LIBRERÍAS CONSULTADAS

A CORUÑA: Moito Conto. ALBACETE: Herso. ALMERÍA: Picasso. ÁVILA: Letras. BARCELONA: La Central, Alibri, Laie. BILBAO: Cámara. CÁCERES: TodoLibros. CÓRDOBA: La república de las letras. GIRONA: Geli. GUADALAJARA: Emilio Cobos. LEÓN: Artemis. LOGROÑO: Santos Ochoa. MADRID: Alberti, Casa del Libro, El Corte Inglés. MURCIA: Alameda. OVIEDO: Cervantes. PALENCIA: Iglesias. PALMA: La biblioteca de Babel. PAMPLONA: Abárzuza. SALAMANCA: Letras Corsarias. SAN SEBASTIÁN: Zubieta. SANTIAGO: Couceiro. SEVILLA: Verbo TENERIFE: El atril. TOLEDO: Hoja blanca. VALENCIA: París-Valencia. VALLADOLID: Oletvm. ZARAGOZA: Cálamo.




FUENTE:   


"LOS GOLPISTAS" JAIME BAYLY

 Jaime Bayly: “Hay que escapar de la dictadura de la verdad”, dice sobre su novela ‘Los golpistas’

  • Tras el éxito de Los genios, el periodista vuelve sobre un episodio clave de la historia reciente de América Latina.
  • En su nuevo libro, indaga por qué el derrocamiento de Chávez, que parecía triunfar en su primera jornada, se desmoronó en apenas tres días.
  • La novela dialoga con la coyuntura actual y reabre el debate sobre democracia, autoritarismo y geopolítica en la región.


  • “La felicidad no da buena literatura, ¿verdad?”, dice Jaime Bayly en ese tono tan peruano como sosegado con el que sus preguntas incómodas arrinconaban a los entrevistados en sus programas de tevé de los 90.
  • “Y como estoy tan extraña, atípicamente feliz, ya no encuentro en mi propia vida historias para novelar –se justifica–. Entonces he decidido asaltar como un corsario otras vidas.”
  • El cronista que alguna vez fue el “niño terrible” o “el periodista más polémico de América Latina” hoy, a punto de cumplir los 60, se define una “mascota dócil” en el jardín de su propia felicidad doméstica. Allí se entrega, manso, a la voluntad de su actual esposa, la escritora Silvia Núñez del Arco, y a la de su hija adolescente Zoe, que lo acompañan en las presentaciones.
  • He conocido, gracias a ellas, unas formas de felicidad tranquilas que ignoraba, que me han sido reveladas tardíamente”, dice Bayly en un salón de un hotel cinco estrella de Madrid, sobre la calle Velázquez. Fue aquí mismo adonde vino, hace tres años, para presentar Los genios, su versión novelada del célebre puñetazo de un futuro Premio Noble a otro: el que Mario Vargas Llosa le dio a Gabriel García Márquez en 1976.
  • Como buen cazador de instantes, Bayly sabe dónde poner el ojo y afinar la puntería. Lo hizo con Los genios y lo repite ahora en Los golpistas, su última novela, donde despliega una narrativa del poder mal ejercido: el que aplicó y padeció en carne propia el expresidente venezolano Hugo Chávez, gestor de dos golpes de Estado fallidos en 1992 y víctima de uno fugaz, en abril de 2002, en el que Jaime Bayly hace foco en su nuevo libro.
  • “La novela, en realidad, es un forcejeo entre golpistas de un lado y del otro”, la resume.
  • Durante años, el autor acumuló voces, silencios y rencores de generales y políticos exiliados para responder una pregunta: ¿Por qué aquel golpe contra Hugo Chávez, que triunfó en su primera jornada, se deshilachó en apenas tres días?
  • Como buen autor latinoamericano, realista y mágico, Bayly buscará respuestas en la torpeza y en obesidad mórbida de los conspiradores, que no cabían en sus uniformes militares.
  • “Fue un golpe que duró apenas tres días, pero el primer día había triunfado. Chávez estaba capturado y encerrado en un calabozo. Lo obligaron a renunciar. Chávez solo pedía que no lo mataran, que lo despacharan en un vuelo a La Habana (para refugiarse en Fidel Castro). ¿Por qué no mataron a Chávez? ¿Por qué Fidel le salvó la vida? ¿Por qué esa conspiración se torció?”, dispara el autor del libro.
  • Las respuestas se irán enhebrando en un relato con cronología propia en el que Bayly infla o diluye los hechos que verdaderamente ocurrieron y que él fue acopiando de boca de militares venezolanos retirados, que ya no viven en Venezuela, de espías, de exespías.
  • He querido recrear o reconstruir la vida conspirativa, intrigante, trepadora y golpista de Hugo Chávez (el venezolano que gobernó, más como un autócrata que como un caudillo bolivariano, desde 1999 hasta su muerte, en 2013)”, dice Bayly.
  • “Por eso la novela se titula Los golpistas, porque no sólo alude a los golpistas militares que durante tres días asaltan el poder en Venezuela, sin ninguna legitimidad, entre el 12 y el 14 de abril de 2002. No sólo alude a esos golpistas bobos. También alude a Chávez y a su banda de golpistas”, apunta.
  • En 1992 Hugo Chávez intentó dos veces usurpar el poder en Venezuela para echar a Carlos Andrés Pérez, un presidente polémico pero que había sido elegido democráticamente.

El caudillo marioneta

En el terreno movedizo de la verdad ficticia, Bayly cuenta cómo fueron, durante el golpe de 2002, aquellas primeras horas del presidente Chávez, efímeramente derrocado.
“Chávez pidió hablar con tres personas. Con su madre, con su mujer, María Isabel, a quien le pide que hable con CNN en español, y con Fidel Castro –cuenta–. Fidel le dice a Chávez: ‘No te vayas a inmolar; no se te ocurra pegarte un tiro, no hagas lo que hizo Allende (el presidente chileno que en 1973, ante el golpe del general Augusto Pinochet, se disparó con el fusil que le había regalado Fidel).”
Si Chávez es el protagonista errático de Los golpistas, Fidel Castro (al mando en Cuba desde el triunfo de la revolución de 1959 hasta 2006, cuando cedió el poder a su hermano Raúl) es el temor que acecha desde La Habana.
Bayly retrata al dictador cubano como el “genio del mal” que colonizó el alma del venezolano. En la novela, Fidel no sólo es su mentor. Es el titiritero que maneja los hilos de un Chávez aterrorizado y a la deriva.
Fidel Castro era un hombre malvado, perverso, cruel, sanguinario, pero no era un idiota. Era astuto, era maquiavélico –lo define Bayly–. Y entonces, por teléfono, Castro les dice, uno a uno, a estos generales que se habían levantado en Venezuela que si no mandan a Chávez a La Habana y lo matan, sus agentes los asesinarán a ellos, a sus hijos, y a sus madres.”
Fidel sólo pensaba, según Bayly, en el petróleo venezolano. El mismo oscuro líquido viscoso por el que hoy se le hace agua la boca al presidente estadounidense Donald Trump.

"El pueblo es una hembra"

Jubilado de la ficción ombligüista de sus primeros años como novelista, Jaime Bayly se infiltra, omnisciente, en las mentes golpistas de los protagonistas de su libro.
“En los diálogos siento que puedo mentir con más elasticidad. Uno se libera de ese corsé que es la verdad, ¿no? La verdad me ahoga, me asfixia –exagera–. Uno tiene que escapar de la dictadura de la verdad y, entonces, mentir sin culpas y sin remordimiento. Pero sin tratar de alterar los hechos históricos y procurando que esas mentiras resulten creíbles.”
“Cuando Chávez sale de la cárcel, indultado, lo primero que hace es viajar a La Habana. Y Fidel le dice: ‘Mira, olvídate de dar golpes de Estado. Tienes que fundar un partido, presentarte como candidato, y vas a arrasar, porque el pueblo te ama’ –recrea Bayly–. Y Fidel agrega una cosa muy tremenda. Le dice: ‘El pueblo es una hembra y tú eres el macho. Tú tienes que conquistar y seducir a la hembra, que es el pueblo. Olvídate de la guerra de guerrillas, de la lucha armada. Tú vas a llegar al poder por la vía democrática. Y una vez instalado en el poder, y cuenta conmigo para ello, vamos a dinamitar desde adentro la democracia’. Que es lo que finalmente hizo Chávez.”

Geopolitica rota

Los golpistas, publicado por Galaxia Gutenberg, aterriza en las librerías de los países de habla hispana justo cuando el mapa político de las Américas se está resquebrajado.
En una madrugada de enero, un operativo de la Fuerza Delta de Estados Unidos –tan relámpago como de dudosa legalidad– desterró al ex presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, del Palacio de Miraflores de Caracas. Hoy duermen en calabozos fríos de Brooklyn, en Nueva York, donde serán juzgados.
A partir de Los golpistas, Bayly encontró la excusa perfecta para despacharse, sin filtro, sobre el poder y la política hoy.
Bayly condena la actitud del Trump hacia Venezuela, seis semanas después de haber irrumpido en Caracas para llevarse esposado y con los ojos vendados al dictador Nicolás Maduro, heredero elegido a dedo por Chávez: “Me temo que si Estados Unidos controla el negocio petrolero, Trump no va a ejercer una presión sobre Decy Rodríguez (la vicepresidenta que asumió luego de la captura de Maduro) para que convoque elecciones, y va a estar cómodo con ella. Extrañamente a Trump le caen mejor los dictadores que los demócratas”.
“Yo no he votado nunca por el señor Trump. Ni el año 2016, ni el año 2020, ni el año 2024. Y estoy muy orgulloso de no haber votado por él –afirma–. Me avergüenza que sea presidente del país en el cual vivo con mi familia. Llevo en Estados Unidos 30 años y me hice ciudadano hace mucho. Lo que más deploro de Trump es que es servil con los poderosos y cruel con los débiles”.

¿La novela que vendra?

La captura de Maduro, casi en simultáneo con la publicación de Los golpistas, es una coincidencia que Bayly no está dispuesto a pasar por alto.
Entonces bosqueja, en voz alta, cuál podría ser el comienzo de una nueva novela: “Tal vez podría comenzar en Doha, Qatar, con Delcy Rodríguez, ya vicepresidenta de Maduro –postula–. Chávez no quería nada a Delcy. Decía que era trepadora y maquiavélica. ‘Esa niñita prepotente no sube al avión presidencial’, decía. Pero Maduro sí confió en ella. Y en Doha, Qatar, se reúne como vicepresidenta de Venezuela secretamente con agentes de la CIA y les dice: ‘Yo estoy lista. Maduro se tiene que ir pero no quiere’… Quizás podría comenzar de esa manera mi próximo libro”.
En el Jaime Bayly versión 2026 no hay vestigios del impertinente polémico y cáustico que, con el cambio de milenio y luego de la destitución de Alberto Fujimori, decía que quería ser “el primer presidente bisexual, impotente y agnóstico de Perú”.

–Usted coqueteó con con una posible candidatura presidencial.

–Ocurrió el año 2010, en Perú, donde yo tenía un programa moderadamente exitoso, El francotirador, y mis amigos y mi familia veían con simpatía que yo fuera candidato a la presidencia. Por suerte tuve el buen tino de no sucumbir a esa tentación peligrosa, la tentación de asaltar el poder. Comprendí que mi vocación es la de ser un periodista y un escritor y creo que habría sido un error trágico meterme en política. Pensé: “Si me meto en la política profesional, me voy a suicidar como escritor y como periodista. Voy a dejar de escribir, voy a ser un hombre muy desdichado y, por lo tanto, voy a ser un desastre como político”.



FUENTE:   Argentina.



GANADOR DEL PREMIO BIBLIOTECA BREVE 2026

 La mexicana Elma Correa gana el Premio Biblioteca Breve con «Donde termina el verano»


La novela, que llegará a las librerías el próximo 11 de marzo, ahonda en la amistad de dos mujeres en un lugar periférico. Las personas, dice, están «permeadas por los espacios, las geografías y los territorios, que determinan cómo somos y cómo nos enfrentamos al mundo»


La escritora mexicana Elma Correa ha ganado este viernes el Premio Biblioteca Breve 2026, dotado con 30.000 euros, por Donde termina el verano, una novela sobre la amistad femenina, el fin de la inocencia, la culpa y la violencia estructural, que transcurre en Mexicali, una ciudad fronteriza con Estados Unidos. El jurado, integrado por Sergio Bang, Laura Barrachina, Adolfo García Ortega, Santiago Roncagliolo y la editora de Seix Barral Elena Ramírez ha reconocido de manera unánime la obra de Correa, que ha destacado que está «narrada con una técnica asombrosa y la dosis justa de suspense y emoción para mantener en vilo al lector». Asimismo, han indicado que pone en el centro de la trama «cómo la lealtad está por encima de la ley en una comunidad sin piedad hacia los más débiles».

Elma Correa, que no ha querido desvelar su edad, aunque sí ha apuntado que creció en un barrio de Mexicali en los años noventa, ha armado un relato protagonizado por Elisa y Aimé, dos niñas inseparables, que residen junto a la frontera con Estados Unidos y que vivirán un verano que las marcará para siempre. Todos los miembros del jurado han resaltado de la autora que ha pergeñado una novela «extraordinaria», «luminosa» y «fascinante», que pone el foco en un territorio de periferia como «no se ha hecho antes», y han coincidido en vaticinar que tiene una «gran proyección» y que va a «calar hondo» en los próximos años, llegando a «muchos lectores».

Libros que cambiaron una vida

Muy emocionada, bromeando con que llegó de México con su hijo a Barcelona, trayendo el vendaval, la escritora ha agradecido al jurado su elección: «Siendo mujer y no blanca estadísticamente no se supone que yo esté hoy acá, pero si lo estoy, perdón, pero me vence la emoción, es gracias a mi madre, que es una santa. Mami te amo». «Ella —ha continuado— me mostró que había un camino, que yo podía crear realidades distintas, mundos diferentes al nuestro cuando me puso libros enfrente y eso me cambió la vida».

En cuanto a lo que cuenta en la obra, que llegará a las librerías el próximo 11 de marzo y de la que la actriz Bruna Cusí ha leído el inicio, ha avanzado que ahonda en la amistad de dos mujeres en un lugar periférico, considerando que las personas están «permeadas por los espacios, las geografías y los territorios, que determinan cómo somos y cómo nos enfrentamos al mundo». «No hago autoficción —ha aclarado—, nada de lo que escribo es mi vida, todo es ficción, todo es mentira, pero claro que hay mucho de mis amigas, de lo que yo veo, de la vida ajena, porque mi trabajo como escritora es escuchar mucho».

Relaciones de mucha solidaridad

En cuanto al hecho de conocer muy bien esta zona fronteriza de México con Estados Unidos, ha precisado que todas las relaciones que allí se forjan, especialmente entre las mujeres, tienen mucho de solidaridad. «En entornos tan hostiles, donde todos han sido tratados como ciudadanos de segunda clase, debemos mantenernos unidas si queremos sobrevivir y, por ello, encontramos la forma de sostenernos, hay una complicidad». Quinta mexicana de la historia en obtener el Biblioteca Brevesegunda mujer, después de «Santa Elenita Poniatowska», tampoco ha dejado pasar que sus amigas son una «luz» para ella, la «sostienen» y la «ayudan a continuar en un mundo que parece que nos odia casi siempre».

Preguntada por el actual momento de Estados Unidos en relación a la emigración, Elma Correa ha recordado que en la Baja California «todas las ciudades son multiculturales, fundadas por migrantes», y ha destacado que Mexicali lo fue por emigrantes chinos. Por ello, «lo que está sucediendo ahora es una cosa tremenda, dolorosísima, que un país como Estados Unidos, fundado por migrantes, ahora los persigan es algo superabsurdo» y ha abundado en que en su novela aparecen «muchas personas distintas, muchos migrantes diferentes, de Sinaloa, de Jalisco, unos gitanos, que son forasteros». En la obra explora sobre la «otredad», el «rechazo absurdo e incoherente de personas que no te están haciendo nada, que se están buscando la vida como tu».

Elma Correa, de todas maneras, ha subrayado que no ha escrito una novela política, porque no aborda la situación desde la cuestión institucional, pero «los términos humanos sí están allí». A la 68.ª edición del Premio Biblioteca Breve, cuyo acto de celebración fue cancelado este jueves por la alerta meteorológica por viento en Cataluña, ha concurrido la cifra récord de 1.218 manuscritos originales, de los que la mitad procedían de España y «una parte muy significativa» de Latinoamérica, según ha explicado el presentador del acto, el periodista David Guzmán.




FUENTE: