sábado, 6 de noviembre de 2021

GANADOR DEL XXIX PREMIO DE NOVELA BREVE JUAN MARCH CENCILLO

Carlos Eugenio López gana el premio Juan March Cencillo con 'La zanja'

El jurado define el libro como "una parábola y metáfora tanto del fin de un mundo como de la condición humana"




El jurado del XXIX Premio Juan March Cencillo de Novela Breve ha concedido el premio a la obra La zanja del escritor Carlos Eugenio López, según ha anunciado la Fundación Bartolomé March Servera.

El relato transcurre en un destacamento militar situado en un paraje desértico y alejado de la civilización. Los militares allí destinados desaparecen o mueren víctimas del tedio y nunca llegan a ser sustituidos. Todo son rumores, misterios y falsas noticias, ha detallado la organización del galardón sobre la obra ganadora.

El jurado ha descrito la obra como "parábola y metáfora tanto del fin de un mundo como de la condición humana que atrapa al lector desde sus primeras páginas y no lo suelta hasta el final de la novela y aún después".

Carlos Eugenio López nació en León en 1954, pero ha vivido casi toda su vida en el extranjero, en ciudades como París, Londres o Dublín. Ha obtenido el premio Lengua de Trapo de novela y es autor de varios libros de poesía, que también han sido premiados. Ha sido traducido al alemán, francés y portugués. Su novela Ahogados ha tenido distintas adaptaciones teatrales, una de ellas en el Festival de Avignon de 2012. De su literatura ha dicho el Frankfurter Allgemeine Zeitung que "posee el humor más negro, desasosegante e inteligente de la literatura española contemporánea".

El jurado del del XXIX Premio Juan March Cencillo de Novela Breve lo han formado José Carlos Llop (presidente), Manuel Borrás (editor de Pre-Textos, coeditora junto con la Fundación Bartolomé March), Javier Goñi, Fernando G. Corugedo (secretario), José Luis de Juan.





FUENTE:    




GANADOR DEL XV PREMIO SM DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL EL BARCO DE VAPOR CHILE 2020-2021 (Chile)

 Profesor y guionista gana XV Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor

 


Con la obra "Jack Donoso", Cristián Raveau se convirtió en el nuevo ganador del certamen más importante de literatura infantil a nivel Iberoamericano que convoca anualmente la Fundación SM. Producto de la pandemia, en esta versión del Premio se fusionaron los años 2020 y 2021 permitiendo contar con una plataforma online de postulación y más de 200 manuscritos inéditos.

Se ha dado a conocer la obra ganadora del XV Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor de la Fundación SM. "Jack Donoso", escrita por Cristián Raveau (41), es el libro ganador de esta nueva versión del certamen, premio que durante los años 2020 y 2021 recibió un total de 211 manuscritos postulados, y que otorgará al autor la publicación de la obra ganadora en la colección El Barco de Vapor de SM, y 5 millones de pesos.

Amante de la ciencia ficción y de la generación beat, Cristián Raveu es licenciado en Lengua y Literatura Hispánica de la Universidad de Chile, guionista, productor audiovisual y profesor de Lenguaje en Enseñanza Media.

Actualmente cursa un Magíster en Literatura Comparada de la Universidad Adolfo Ibáñez. Tras la llegada de la pandemia, dejó en pausa su profesión docente para dedicarse al cuidado de sus hijos, momento clave para terminar de desarrollar la obra hoy premiada, que comenzó a escribir entre los ratos libres que tenía como profesor.

País distópico

"Jack Donoso" es un libro protagonizado por un panda periodista, inmerso en un país latinoamericano distópico —que fácilmente puede ser Chile— donde la sociedad ha perdido el interés en la participación ciudadana y el poder recae solo en un grupo menor que controla cada aspecto de la vida de las personas.

“Esta obra es una novela de detectives, con tintes de film noir y de espionaje, y que busca desarrollar el pensamiento crítico y fomentar la discusión entre los lectores. Escribí Jack Donoso siempre pensando en que fuera una historia que mis alumnos pudieran disfrutar y enganchar desde sus primeras páginas, sobre todo aquellos más reacios a leer”, adelanta Raveau.

La novela, que pasará a un proceso de edición antes de ser publicada durante los meses finales de este año, plantea la vida de Jack Donoso desde la perspectiva de un marginado —un oso panda que convive con humanos— que debe hacer un esfuerzo mayor por adaptarse y encajar en la sociedad, mientras sucede un misterioso caso que lo envuelve más de lo esperado.

“A veces exageramos al intentar proteger a la juventud del mundo que está afuera, pero ellos son mucho más inteligentes y capaces de entender lo que está pasando, de lo que creemos. Tenemos una deuda con ellos, y con esta historia quiero detonar entre ellos conversaciones profundas”, señala el autor.

Certamen

Desde 2006 la Fundación SM convoca a participar a chilenos y extranjeros residentes en Chile, mayores de 18, a este certamen anual que busca fomentar la creación literaria de calidad y hacer que la cultura llegue al mayor número posible de niños, niñas y jóvenes, con temáticas diversas y actuales que van desde la comedia, hasta la inclusión. Lo anterior responde a la misión socioeducativa de la Fundación SM, entre cuyas líneas de trabajo se encuentran la promoción de la lectura y de la literatura infantil y juvenil.

Debido al contexto de pandemia, la versión XV de este Premio fusionó los años 2020 y 2021, contando por primera vez con una plataforma online de recepción de obras.

Los ganadores de años anteriores han sido Mayi Eloísa Martínez, autora de Apartamento 11 (2019); Mauricio González, autor de El gran forastero (2017); David Avello, con El niño Manuel (2016); Camila Valenzuela, con Nieve negra (2014); Marcelo Guajardo, con La bicicleta mágica de Sergio Krumm (2013); Sergio Gómez, con Los increíbles poderes del señor Tanaka (2012); Jaime Caucao, con La fiebre (2010); Esteban Cabezas, con María la Dura en: no quiero ser ninja (2009); Sergio Gómez, con El canario polaco (2008); Roberto Fuentes, con Oreste y las luces volcánicas (2007); y Felipe Jordán Jiménez, con Gallito Jazz (2006).


FUENTE:    Chile.


GANADOR DEL XVIII PREMIO POÉTICO INTERNACIONAL "JAIME GIL DE BIEDMA Y ALBA"

 Antonio Manilla: “‘Día Grande’ no busca la impresión del verso hermoso por sí mismo”

Antonio Manilla, autor del poema, recogerá el XVIII Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma 


El poeta leonés Antonio Manilla, seudónimo de Antonio Félix López (1967), recibió los honores del galardón del Premio Internacional de Poesía ‘Jaime Gil de Biedma’ durante un acto que se celebrará al aire libre en el antiguo frontón de pelota de la zona deportiva. Es un espacio diferente al habitual, al igual que la fecha de entrega, aplazada por la pandemia del Covid, donde el galardonado recibirá los 2.000 euros con los que está dotado el premio y dará lectura al poema ganador ‘Día Grande’, presentado bajo el lema ‘Despoblación’. A juicio de los poetas componentes del jurado, David Ferrer y Fernando Romera, es un poema “muy bien construido, muy coloquial, en parte irónico, que trata de la vida cotidiana de un pueblo cualquiera y es una reflexión sobre esas costumbres cotidianas y ese ambiente de personaje típico del medio rural en el cual nos vemos todos reflejados” y también “es el poema de un buen poeta por lo bien que está hecho, en un tono muy contenido con un carácter narrativo sin desprenderse del ritmo poético”.

— Han pasado ya siete meses desde que le sonrió el fallo del XXIII Premio Internacional de poesía ‘Jaime Gil de Biedma y Alba’, que convoca el Ayuntamiento de Nava de la Asunción. ¿Qué representa este galardón poético en su haber literario?

— Como todos los premios es un honor recibirlo y en este caso más puesto que yo soy un admirador de la poesía de Jaime Gil de Biedma y de hecho el poema ‘Día Grande’ es un homenaje implícito a Gil de Biedma y Claudio Rodríguez.

— Con el poema ‘Día Grande’, seleccionado entre las 522 obras presentadas a nivel nacional e internacional, la despoblación de los pueblos rurales está presente con cierta nostalgia del tiempo pasado. Es la reflexión de esa España que poco a poco se va vaciando.

— Es un poema un tanto prosaico y difícil de mantener el tono; yo más bien diría que es un poema de línea clara, donde todo lo que se dice no busca la impresión del verso hermoso por sí mismo, sino que busca que sea un conjunto legible y entendible, del que hay detrás mucho trabajo de esa claridad que, como decía Antonio Machado, era lo más difícil de conseguir: que la claridad fuera poesía. El poema es un discurso sobre el tonto que solía haber en cada pueblo, que no era tal, sino menos listo, porque tenía otro tipo de valores y otra inteligencia emocional; pero realmente tiene un trabajo detrás de composición importante, puesto que transcurre durante todo un día. Hay un apartado que es temporal, de lo que hace esta persona y lo que supone para él una vida desaparecida, porque el poema realmente es sobre la España vacía.

La gente que vivía en esos pueblos estaba unida a la vida y su existencia se unía al espacio de una forma íntima. Es una pérdida no sólo de gente sino también de cultura, de tradiciones, de formas de afrontar la vida, de hecho esa fiesta grande de final de la cosecha que yo me invento ya no es así, ya no tiene los bolos… Bertini decía que hasta finales del siglo pasado los hombres tenían tres convicciones, que eran, donde nacían, donde trabajaban y donde morían, ninguna de esas tres hoy las podemos dar por seguras.

— Hay influencia en su obra de escritores como Antonio Machado, Delibes… que cantaron o narraron el ambiente rural, del paisaje castellano y la naturaleza.

— Sí, desde luego Antonio Machado sin ninguna duda. Ha habido algún estudio que me incluyó entre los poetas jóvenes y me ponía en la estela de la poesía machadiana hace ya un tiempo. Delibes desde luego también, yo como él soy pescador y en la revista ‘Epicuro’, que fue de las primeras en dedicarle un homenaje, escribí sobre sus libros de pesca, las truchas… Sí han ejercido en mí una influencia poetas como Antonio Machado, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma y Miguel Delibes, como prosista.

— Su pase a la prosa lo hizo con la novela ‘Todos hablan’, que fue reconocida en 2020 por el XIII Premio de Novela Corta Encina de Plata. ¿Son ambos estilos literarios, poesía y prosa, una necesidad de expresar sentimientos, emociones, aventuras o son sencillamente un caudal de expresión literaria para usted?

— La verdad es que sólo he escrito esa novela, no es un género en el que me prodigue, y era una historia que tenía muy interiorizada hace tiempo y fue fácil escribirla ya que lo hice en un mes o mes y medio. Yo básicamente escribo poesía y una columna semanal en el Diario de León. Me considero poeta más que otra cosa, es el género en el que más cómodo me siento, aunque también en el relato corto o articulismo; siempre he estado atado al periodismo y me gusta porque te permite tratar diversidad de temas, aunque procuro que los temas sean literarios.

— Jaime Gil de Biedma decía que en su poesía sólo había dos cosas, el paso del tiempo y él. ¿Y en la suya?

— Podría afirmar eso mismo, los temas eternos en la poesía son muy pocos, cuatro o cinco y siempre en relación con quien los trata, con quien los escribe, con quien los afronta. Estoy muy de acuerdo con esa afirmación.

— ¿Qué elementos de expresión literaria utiliza en su poesía para acercar sentimientos y experiencias del entorno que le rodea y vive?

— Decía Pessoa que el poeta es un fingidor, que finge incluso el dolor que no siente. En el poema cabe de todo porque es literatura, pero siempre tiene algo de quien lo escribe. Creo que Pessoa, en cuanto a fingir, se refería a que tenía que haber cierta distancia entre quien escribe y quien siente, por eso decía también que cuando sentía no escribía. Es decir, hay que dejar reposar ese sentimiento o sensación que tienes, que se aquilate dentro de ti, que la vivas interiormente y luego la escribes, porque al fin y al cabo no es una cosa espontánea, pese a lo que ahora parece con los poetas nóveles de twitter que tienen el don de la poesía, pero no de la técnica porque la desconocen o la ignoran a propósito. Existe una diferencia entre el poeta que domina la artesanía, la técnica del verso, como Gil de Biedma que es el mayor exponente de la poesía técnica de este siglo, y el amateur que lo que siente va directamente al verso sin más, sin ningún otro tipo de filtro. Es la poesía de la inmediatez, entre lo que siente y quiere hacer sentir, como fenómeno comercial que ahora da colecciones a las editoriales.

— Entre las obras presentadas al Premio Gil de Biedma de Nava, hubo algunas relacionadas con el tema de la pandemia, con lo cual la poesía se mostraba como fuente de inspiración en situaciones convulsas.

— Pues no lo sé, en mi caso yo no he escrito nada de poesía sobre la pandemia. Es verdad que en muchos casos habrá ejercido una influencia de escribir sobre su realidad, de reflexionar sobre sí mismo, de contemplar, incluso de hablar con el paisaje, de pensar sobre la vida y la muerte. Los temas de poesía son tres o cuatro, los que decía Gil de Biedma: el yo, su relación con la vida, con la muerte, el paso del tiempo, el amor, y poco más. Quizás la gente se haya parado a pensar en esas cosas y más que escribir ha deparado en la lectura, de hecho se han vendido más libros que antes.


FUENTE:   

GANADOR DEL PREMIO NACIONAL NOVELA HISTÓRICA IGNACIO SOLARES PARA OBRA PUBLICADA 2021 (México)

 Gonzalo Lizardo obtiene el Premio Nacional de Novela Histórica Ignacio Solares 2021


“Memorias de un Basilisco” es el nombre de la obra con la que el docente investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Gonzalo Lizardo, obtuviera el Premio Nacional de Novela Histórica “Ignacio Solares” 2021, en el cual participan escritoras y escritores con ciudadanía mexicana, así como extranjeras y extranjeros que actualmente residen en el país.

La Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Chihuahua, dio a conocer que los jueces calificadores, eligieron el libro del universitario Gonzalo Lizardo, por su habilidad para construir un relato novelesco y apasionante, apoyado en una minuciosa investigación, donde subsiste una estructura compleja, un lenguaje ingenioso y cambiante que retoma elementos del Siglo de Oro.

En “Memorias de un Basilisco”, se detalla que, “en las postrimerías del año del Señor de 1659, cuarenta mil cristianos se aglomeran en la lluviosa Plaza Mayor, en la capital de la Nueva España, para
presenciar el primer auto de fe realizado en diez años por el Santo Oficio. El pueblo sigue a los condenados de esa tarde que, en solemne procesión, se dirigen al Quemadero, donde morirán abrasados hasta convertirse en cenizas”.

“Entre aquellos miserables destaca un hombre de grandes ideas, cuya habilidad para vencer enemigos con la pluma o la espada se haría legendaria: Guillén Lombardo, el Basilisco, un hombre extraordinario nacido en Irlanda que pasó diecisiete años en prisión por conspirar en contra del virrey y denunciar los abusos de las autoridades civiles y eclesiásticas. Adelantado a su tiempo, el Basilisco pasó su vida entre Irlanda, la corte española y la Nueva España, donde murió por ser fiel a sus principios. Pirata, conspirador, rebelde y poeta, su vida fue una aventura. Se dedicó al estudio y la ciencia en una época oscura en la que el saber estaba prohibido. Esta novela rescata las memorias de un personaje excepcional, «el diálogo final que don Guillén […] sostuvo en sus vísperas con Dios y con el ausente lector que se atreviera a orar por él, a leerlo y encontrarlo»”, se revela también en el texto sobre el libro.

Este concurso -se informa-, se realiza año con año con el fin de reconocer la vida y obra del escritor chihuahuense Ignacio Solares, así como incentivar y recompensar la creación de escritoras y escritores mexicanos. 



FUENTE:    México.


GANADOR DEL PREMIO BELLAS ARTES DE CUENTO SAN LUIS POTOSÍ AMPARO DÁVILA 2021 (México)

 Claudia Reina Antúnez obtiene el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí Amparo Dávila 2021

La escritora es reconocida por su obra 1% monstruo; el jurado estuvo integrado por Elpidia García Delgado, Luis Jorge Boone y Mikel Ruiz


La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), en conjunto con el Gobierno del estado de San Luis Potosí, por medio de la Secretaría de Cultura del Estado y el Museo Francisco Cossío, anunciaron que Claudia Velina Reina Antúnez ganó el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí Amparo Dávila 2021 por su obra 1% monstruo.

El acta del jurado, integrado por la escritora Elpidia García Delgado y los escritores Luis Jorge Boone y Mikel Ruiz, señala que “se trata de un trabajo sostenido por una imaginación singular y seductora, así como por un trabajo dedicado y novedoso de la prosa y las estructuras narrativas. Se retoman los elementos de los así llamados subgéneros para renovarlos y darles un nuevo brillo que logra atrapar y sorprender al lector. Lo extraño, lo terrible y lo fantástico son los ámbitos en los que estas notables historias se desarrollan y muestran las virtudes de una escritura sólida, propositiva y eficaz”.

Por segundo año consecutivo, este concurso se realiza en el marco de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura; el premio, único e indivisible, consiste en un diploma y la cantidad de 200 mil pesos mexicanos.

En entrevista, la ganadora comentó que “este reconocimiento representa un impulso para seguir escribiendo, porque soy admiradora de la obra de Amparo Dávila. Algunos de sus cuentos me han servido de guía e inspiración para crear mis historias, que se alimentan del género fantástico. Uno de mis principales desafíos al escribir los cuentos que integran 1% monstruo fue la construcción de atmósferas que destilan estupor, incertidumbre y aprensión, en realidades perfectamente cotidianas y que, en determinado momento, esas realidades fueran sustituidas por otras que pudieran calificarse como desconcertantes, pero que en el fondo fueran igual de cotidianas que las primeras”.

Claudia Reina estudió Literaturas Hispánicas en la Universidad de Sonora. Tiene publicadas dos novelas: Esto no es una pipa (2008) y La visita del señor Morhl (2012); dos libros de cuentos: Paranoias (2008) y Los visitantes (2017), así como dos obras de teatro: La luz al final (2008) y El fin del mundo (2019).

Además, ha obtenido los premios en el Concurso del Libro Sonorense, en 2007 y 2018; Concurso Nacional de Novela para Escritoras Nellie Campobello (2011); Premio Literario Regional Ciudad de la Paz (2015) y Premio Nacional de Novela Ignacio Manuel Altamirano (2016). Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y la Fundación para las Letras Mexicanas.

Galardón para grandes prosistas

En 1974, el INBAL y el gobierno de San Luis Potosí, por medio de la Casa de la Cultura, convocaron por primera vez al Premio Nacional de Cuento. Desde entonces el certamen se celebra anualmente. El requisito consiste en enviar un libro inédito de cuentos en español.

El primer jurado estuvo integrado por Juan Rulfo, Juan de la Cabada y Miguel Donoso Pareja. El premio fue otorgado a Eraclio Zepeda por su libro Asalto nocturno.

Posteriormente, el galardón se convirtió en el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí y en 2018 se agregó el nombre de Amparo Dávila.

En 47 de años de historia, este reconocimiento ha sido otorgado 40 ocasiones a hombres y siete veces a mujeres, entre ellos Eraclio Zepeda (1974), Agustín Monsreal (1978), Cristina Rivera Garza (1987), Eusebio Ruvalcaba (1992), Beatriz Espejo (1996), Mauricio Molina (2000), Edmée Pardo (2009), Mauricio Carrera (2016) y Adán Medellín (2017). En 2020 lo obtuvo Néstor Isay Pinacho Espinosa por su obra Los mártires errantes.

Redes sociales

Se pueden seguir las redes sociales de la Secretaría de Cultura: Facebook (/SecretariaCulturaMX), Twitter (@cultura_mx) e Instagram (@culturamx).

Además de las redes sociales del INBAL: Facebook (/INBAmx), Twitter (@bellasartesinba) e Instagram (@INBAMX). CNL: Facebook (/coordinacion.literatura.mx) y Twitter (@literaturainba).


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